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驴Qu茅 es el homicidio? Caracter铆sticas del delito

El art铆culo 138 del CP se帽ala:

芦El que matare a otro ser谩 castigado, como reo de homicidio, con la pena de prisi贸n de diez a quince a帽os禄.

Tipo objetivo

1)La acci贸n t铆pica, en las modalidades de comisi贸n activa, consiste en una acci贸n de matar a otra persona, dotada de vida humana independiente.

Esta acci贸n tiene que producir la muerte de otro. En esta sencilla estructura t铆pica no se encuentran descritos los modos o medios comisivos en el tipo. El homicidio es as铆 un delito de medios indeterminados ex lege, a diferencia de lo que se establece en el homicidio cualificado, llamado asesinato (art. 139 CP).

La estructura t铆pica del homicidio admite la comisi贸n por omisi贸n u omisi贸n impropia, puesto que se trata de una modalidad t铆pica de medios indeterminados y de resultado material. En este sentido, el art铆culo 11 CP es conjugable con el delito de homicidio, que se entiende cometido por omisi贸n cuando la no evitaci贸n de la muerte se debe a la infracci贸n de un deber jur铆dico especial de actuar por parte del autor, que tiene una posici贸n de garante (cf. S 27 junio 1997 [RJ 1997, 4987]). Sin embargo, en consideraci贸n al tenor del art铆culo 11 del CP, para verificar la comisi贸n por omisi贸n en el delito de homicidio se ha de efectuar un juicio estructural y normativo de equivalencia, seg煤n el sentido del texto de la ley, de tal manera que la no evitaci贸n de la muerte por parte del garante equivalga a su causaci贸n. Adem谩s de todo esto, la infracci贸n del deber de actuar por parte del garante tiene que provenir del incumplimiento de una obligaci贸n legal o contractual de actuar, o bien de la creaci贸n por parte de aquel de una ocasi贸n de riesgo previa para el bien jur铆dico vida mediante una acci贸n u omisi贸n precedente (injerencia).

2)聽El objeto material del delito est谩 constituido por la persona humana con vida independiente.

Por lo tanto, en el homicidio coinciden y se superponen sujeto pasivo y objeto material del delito. En relaci贸n con el objeto material, tan solo se suscitan cuestiones relativas a la determinaci贸n de los momentos en los que se entiende que da comienzo la vida humana independiente (l铆mite m铆nimo de protecci贸n) y en los que finaliza (l铆mite m谩ximo de tutela).

El derecho penal confiere m谩s protecci贸n a la vida aut贸noma que a la vida dependiente (procesos de vida in fieri)

El criterio de determinaci贸n del objeto material del homicidio se tiene que situar en el nacimiento. Antes de este han de actuar otras previsiones del derecho penal, especialmente el delito de aborto punible. El problema reside en aclarar qu茅 se entiende por nacimiento. La doctrina mayoritaria entiende que el criterio b谩sico sobre este tema tiene que ser el de la completa salida o separaci贸n del feto del claustro materno (Mu帽oz Conde, Gimbernat y Bajo). Esta soluci贸n aparece como superadora de las teor铆as centradas en el corte del cord贸n umbilical o en la respiraci贸n pulmonar aut贸noma.

El objeto material del homicidio desaparece con la muerte de la persona.

La fijaci贸n de criterios con objeto de delimitar qu茅 se entiende por muerte del sujeto es problem谩tica, ya que no hay suficiente con criterios biol贸gicos. Hay que formular un concepto legal coherente con los criterios valorativos desde el punto de vista m茅dico. La doctrina mayoritaria sit煤a el momento de la muerte en el cese irreversible de la actividad cerebral por parte del sujeto. Este criterio es importante, por ejemplo, a efectos de extracci贸n de 贸rganos en casos de donaci贸n. Se tiene que tratar, pues, de una lesi贸n o deterioro absolutamente irreversible de las funciones cerebrales, cuesti贸n que no est谩 exenta a veces de problemas relativos probatorios. Sobre este tema, el art铆culo 5 de la Ley 30/1979, de 27 octubre, sobre Extracci贸n y Trasplante de 脫rganos, se帽ala que la extracci贸n se ha de efectuar con la comprobaci贸n previa de la muerte del sujeto. El art铆culo 10 del Real decreto 2070/1999, de 30 de diciembre, establece los criterios y procedimientos para diagnosticar de manera precisa la muerte (Romeo Casabona).

3) El homicidio presenta una聽estructura t铆pica de resultado material聽(de lesi贸n), cifrado en la producci贸n de la muerte de un sujeto con vida humana independiente.

Entre la acci贸n t铆pica y el resultado de muerte se tiene que verificar una relaci贸n de causalidad, que se ha de establecer de acuerdo con el criterio de la teor铆a de la equivalencia de condiciones, cuya f贸rmula de comprobaci贸n es la conditio sine qua non.

Sobre esta premisa de relaci贸n causal, se han de adosar los criterios normativo-teleol贸gicos de la teor铆a de la imputaci贸n objetiva del resultado (creaci贸n de un peligro jur铆dicamente desaprobado, realizaci贸n de este en el resultado, y criterio del fin de protecci贸n de la norma).

4) El art铆culo 138 CP prev茅 un tipo penal de resultado material de medios comisivos indeterminados.

Es posible, pues, matar a una persona en comisi贸n por omisi贸n (omisi贸n impropia). En estos casos, se tienen que proyectar los criterios legales del art铆culo 11 CP, es decir, el resultado de muerte es imputable a la omisi贸n, cuando se pueda establecer entre una equivalencia normativo-material entre acci贸n y omisi贸n, seg煤n el sentido del texto de la ley, y el sujeto haya infringido adem谩s un deber jur铆dico especial de actuar que deriva de la ley, el contrato o de la actuaci贸n precedente (injerencia).

 

Tipo subjetivo

1) El art铆culo 138 describe el homicidio doloso, mientras que la versi贸n imprudente de esta figura delictiva figura en el art铆culo 142 CP (homicidio por imprudencia grave y menos grave).

El dolo est谩 integrado por el conocimiento y la voluntad de realizaci贸n de una acci贸n dirigida a producir la muerte de otro.

Por lo que respecta en particular al dolo en los supuestos de homicidio en comisi贸n por omisi贸n, la jurisprudencia se帽ala que el dolo se ha de apreciar cuando el omitente, a pesar de tener conocimiento de la situaci贸n de hecho que genera el deber de actuar y de su capacidad de llevar a cabo la acci贸n salvadora o garantizadora del bien jur铆dico, no act煤a. En estos casos el contenido del dolo del omitente tambi茅n queda referido a las circunstancias que fundamentan la obligaci贸n de impedir la producci贸n del resultado.

2) El error sobre un elemento del tipo objetivo determina la ausencia del dolo y excluye la responsabilidad, en caso de que sea invencible. Si es vencible, el hecho es punible como homicidio imprudente. En estos casos estamos ante supuestos de error de tipo.

En los supuestos en que el curso causal no coincide con el previsto por el autor se constata una desviaci贸n del curso causal.

Si esta es accesoria o inesencial no se excluye el dolo sobre el curso causal y el resultado realmente desarrollado y verificado; se precisa entonces la calificaci贸n de delito de homicidio doloso consumado. Por el contrario, cuando el error sobre el curso causal es esencial, se produce la exclusi贸n del dolo respecto del curso causal realmente desarrollado y la producci贸n del resultado. En estos casos el hecho se tiene que calificar de homicidio en fase de tentativa.

3) El delito de homicidio admite el dolo eventual. La distinci贸n de este supuesto con los de homicidios debidos a culpa consciente del sujeto es problem谩tica.

En la jurisprudencia es mayoritaria la teor铆a del consentimiento, que reclama la previsi贸n de la posibilidad del resultado de muerte. Esta circunstancia es aceptada o consentida en cuanto a su producci贸n por parte del autor. Por el contrario, un sector de la doctrina (Gimbernat y Mir) postula la teor铆a de la probabilidad, de acuerdo con la cual el dolo eventual concurre cuando el autor se representa como altamente probable la producci贸n del resultado. Tampoco faltan en la doctrina teor铆as mixtas que manejan la combinaci贸n de los dos criterios (STS 21 enero 1997 , 15 abril 1997, 11 marzo 1997聽 y 27 enero 1997 ).

4) La prueba del dolo en el homicidio ha sido objeto de detalladas construcciones interpretativas en la jurisprudencia, con objeto de distinguir, sobre todo, los supuestos de homicidio en fase de tentativa acabada en cuanto a las lesiones consumadas.

En el primer caso, el autor act煤a con animus necandi, mientras que en el segundo su actuaci贸n se produce con animus laedendi.

El dolo constituye un elemento subjetivo, por lo cual su prueba se ha de establecer principalmente por medio de la modalidad probatoria denominada de indicios, lo cual suscita la exigencia de realizaci贸n de un juicio de inferencia sobre los hechos y los datos objetivamente acontecidos y directamente probados.

Concretando estos criterios, el Tribunal Supremo se帽ala los聽requisitos que tienen que concurrir para la validez probatoria de los elementos indiciarios:

a) Pluralidad de los hechos base o indicios, por la insuficiencia de uno solo, puesto que comporta una equivocidad probatoria.

b) Plena acreditaci贸n mediante prueba directa de los hechos indiciarios, perif茅ricos a los cuales se trata de probar.

c) Interrelaci贸n l贸gica entre los hechos probados y los que necesitan una prueba, que se tienen que encontrar entrelazados entre s铆 de manera precisa y directa, seg煤n las reglas del criterio humano.

d) En la fundamentaci贸n de la sentencia se han de expresar, al menos, las secuencias esenciales del razonamiento deductivo.

Los hechos o circunstancias de los que el TS infiere el dolo de matar son:

a) Relaciones que unen al autor y la v铆ctima, fuerte discusi贸n sobrevenida como consecuencia de reproches y del desaf铆o de verse al d铆a siguiente (STS 22 marzo 1988), agria discusi贸n entre el procesamiento y su cu帽ado con posterior forcejeo (STS 22 diciembre 1989)], enemistad grave entre acusado y v铆ctima (STS 15 septiembre 1989 y 2 marzo 1993), existencia de disputas y resentimientos anteriores entre agresor y v铆ctima (STS 19 julio 1994) o disparar a su yerno, que acudi贸 al domicilio del inculpado gritando y golpeando la puerta y amenazando con tirarla abajo si no sal铆a).

b) Personalidad del agresor y del agredido.

c) Actitudes o incidencias observadas o acontecidas en momentos precedentes al hecho, particularmente si intervinieron actos provocativos, palabras insultantes, amenazas de da帽os, car谩cter fugaz o epis贸dico de las amenazas o bien reiterado y contumaz.

d) Manifestaciones de los intervinientes durante la contienda y del agente causante despu茅s de la perpetraci贸n del acto criminal.

e) Clase, dimensiones y caracter铆sticas del arma utilizada y su idoneidad para matar o lesionar.

f) Lugar o zona del cuerpo hacia donde se dirigi贸 la acci贸n ofensiva, con apreciaci贸n de su vulnerabilidad y su car谩cter m谩s o menos vital.

g) Insistencia y reiteraci贸n de los atacantes.

Ante estos requisitos, el TS se帽ala que habr谩 conexi贸n l贸gica, con la seguridad exigible para las pruebas de cargo en materia penal, cuando, sobre la base de los hechos plenamente probados, no hay ninguna otra alternativa razonable y compatible con los indicios probados.

h) Conducta posterior observada por el infractor, ya procurando atender a la v铆ctima ya desentendi茅ndose del alcance de sus actos y alej谩ndose del lugar en que los perpetr贸, en inequ铆voca actitud de fuga (STS 21 diciembre 1990 y 14 enero 1998).

Sin embargo, el TS no otorga a todos los criterios expuestos la misma fuerza de convicci贸n; as铆, la naturaleza del arma y la zona de la v铆ctima sobre la cual se proyecta la acci贸n, igual que la potencialidad del resultado vital, tienen una importancia preponderante.

La doctrina ha criticado a veces los criterios manejados por la jurisprudencia; en este sentido, Gimbernat se帽ala que, en muchos casos, se abandonan los criterios del derecho penal del hecho en favor de criterios propios del derecho penal de autor. Asimismo, se critica el casuismo prolijo y el desarrollo escaso de la doctrina sobre el proceso intelectual de inducci贸n.

5) A veces la conducta inicial de lesiones dolosas produce la muerte del agredido.

Sobre este 煤ltimo resultado el sujeto actu贸 sin dolo. Estos supuestos, tradicionalmente llamados de homicidio preterintencional, se tienen que resolver de acuerdo con las reglas del concurso ideal de delitos (delito doloso de lesiones en fase de tentativa acabada en concurso con delito de homicidio imprudente consumado).

Penalidad

El art铆culo 138 CP 1995 previ贸 una pena de prisi贸n de diez a quince a帽os para quienes cometan homicidio. La LO 1/2015 ha a帽adido dos supuestos cualificados (art. 138.2), para los que dispone la imposici贸n de la pena superior en grado:

a) Cuando el homicidio se cometa con alguna de las circunstancias del art铆culo 140.1

b) Cuando los hechos constituyan adem谩s un delito de atentado del art铆culo 550. Con esta cualificaci贸n el legislador ha reforzado la respuesta punitiva en caso de que la v铆ctima del homicidio sea autoridad o funcionario y el hecho est茅 relacionado con el ejercicio de sus funciones.

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