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A día de hoy, hemos oído hablar en muchas ocasiones sobre las reclamaciones a las entidades bancarias sobre las cláusulas suelo, pero, ¿sabemos lo que realmente son y si nosotros podemos ser uno de los afectados?

Para ello, y para ayudar a detectar este tipo de cláusulas, este post os ayudará a identificarlas y a saber de su funcionamiento y finalidad. Por otro lado, si necesita un abogado especialista para eliminar su cláusula suelo puede ponerse en contacto con nosotros sin compromiso.

La cláusula suelo es una cláusula financiera que las entidades bancarias fijaban en los contratos de préstamo hipotecarios. Dicha cláusula suele aparecer unas páginas posteriores a la determinación de los intereses fijos y variables, y suele ir acompañada de un “techo”.

Los préstamos hipotecarios suelen tener unos intereses fijos o variables, a los que se añade algún punto porcentual al índice de referencia –normalmente el EURIBOR– y es aquí cuando interviene la cláusula suelo (X + valor del EURIBOR).

Según dicha cláusula, los intereses variables, consistentes en adicionar X al EURIBOR, no podrán ser inferiores al porcentaje fijado como cláusula suelo, comúnmente un 3 o 4%. Tal interés parece, a primera vista, totalmente insignificante, pero resulta que en los últimos años, sobretodo en los comprendidos dentro de la crisis económica, el resultado de X + EURIBOR era muy inferior al suelo marcado –3 o 4%– pero de acuerdo con esta cláusula, teníamos que pagar este mínimo marcado en la escritura del contrato de préstamo. Por lo tanto, el préstamo hipotecario se convierte en un préstamo con intereses fijos del 3 o 4% en lugar de tener un interés variable.

Como consecuencia de los bajos valores del EURIBOR y de la repetición en el tiempo de dicha situación, se llegan a abonar al banco cantidades muy superiores a las que se deberían pagar, llegándose a declarara este tipo de cláusulas como NULAS según la jurisprudencia española y europea.

Cuanto al “techo”, este tipo de contratos, junto a la cláusula suelo suelen incorporar un valor máximo al interés variable, por lo que si X + EURIBOR superase el valor del “techo”, los prestatarios sólo abonarían los intereses del “techo”. Es decir, si, por ejemplo, se fijara el valor del techo en el 12% y X + EURIBOR fuera superior al 12%, los intereses se fijarían en ese 12%, un interés que a día de hoy es imposible de alcanzar.

Si quiere saber si tiene clausula suelo o quiere reclamarla puede ponerse en contacto con nosotros sin compromiso.